Filosofía actual; visión Heideggeriana. Entrevista al Doctor en Filosofía Ángel Xolocotzi

A lo largo de la historia el campo humanista ha tenido una serie constante de cambios, lo que se ve reflejado en el conocimiento de las ciencias, una de todas ellas es la Filosofía. Dicha palabra significa el amor a la sabiduría y cuenta con un campo de estudio variable en problemas fundamentales como: el conocimiento, la verdad, la muerte, la existencia, la belleza, la mente, la estética y el lenguaje entre otros.
En esta ocasión queremos reflexionar y opinar respecto al campo filosófico en la Universidad Autónoma de Puebla, en la Facultad de Filosofía y Letras, realizamos una entrevista al coordinador de la Maestría en Filosofía. Él es Doctor en Filosofía egresado de la Albert-Ludwigs-Universität Freiburg, Alemania, miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México Nivel II y especialista en Martín Heidegger que es un filósofo alemán (1889-1976) cuya obra más importante es; Ser y Tiempo.
El Doctor en Filosofía Ángel Xolocotzi, Profesor-investigador de tiempo completo en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el 14 de mayo del año 2014 recibió el Premio Estatal que otorga el gobierno de Puebla en Ciencia y Tecnología en el área de Ciencias Sociales y Humanidades.

¿Considera que Heidegger es uno de los filósofos más importantes del siglo XX?

La tradición filosófica contemporánea tiene como dos grandes vertientes. Se les ha puesto título a las dos, una es filosofía analítica y la otra es filosofía continental. La filosofía analítica; incluye los trabajos que se hacen en lengua inglesa, fundamentalmente en Inglaterra y E.U. La filosofía continental se llamó así a partir de Inglaterra por el continente, la filosofía alemana, la filosofía francesa e incluso la española. En el ámbito de la filosofía continental hay una línea de trabajo filosófica que ha sido la fenomenología fundada por Husserl y a partir de ahí hay toda una tradición desde Heidegger y todos sus alumnos, toda una cantidad impresionante de alumnos y de líneas que se han abierto.
Heidegger es importante porque, a partir de él se entienden muchísimas tradiciones contemporáneas; por mencionar alguna, la hermenéutica contemporánea con Gadamer en Alemania, Paul Ricoeur en Francia, lo que se le llama la rehabilitación de la filosofía práctica ante la otra línea que tenemos en la filosofía. Se inició ahí con alumnos de Heidegger como el mismo Gadamer, Hana Arendt, Hans Jones, Levis Strauss, Johan Ritter, una rehabilitación de la filosofía práctica.
Está toda la línea que se le conoce como el posestructuralismo con Michel Foucault, como el lo dijo en muchísimas entrevistas. Sus dos pilares eran Nietzsche y Heidegger. Entonces el trabajo de Foucault no se entiende bien si no se tiene presente lo planteado por Heidegger. Está el caso del pensamiento que se conoce como la Otredad con Manuel Lebinaz. Todo su planteamiento es una crítica fuerte y fundamental respecto de Heidegger. Está el trabajo del pensamiento débil que es como ha sido nombrado por Giani Vatimo en una realización constante a Heidegger. Hay una serie de trabajos sobre filosofía ecológica, filosofía tecnológica, relaciones entre filosofía y poesía, relaciones entre filosofía y ciencia, etc. que remiten a lo planteado por Heidegger.

¿Hay alguna idea de Heidegger que haya retomado o que haya viajado hacía la India y que haya adoptado sobre la filosofía del budismo, trae un poco sobre eso?

Yo creo que por eso Heidegger es uno de los pensadores más radicales de occidente, porque ha llegado al extremo de las posibilidades mismas que se han desarrollado desde el inicio en la cultura y en el pensamiento occidental y eso lo lleva al extremo de estar en colindancia con un pensamiento o una visión oriental. Se dio cuenta el mismo Heidegger y también los receptores. En los años 20´s fueron muchos alumnos de Japón a Friburgo para estudiar con Husserl y después terminando con Heidegger, curiosamente en Japón se fundó con todos estos alumnos la escuela fenomenológica de Kyoto y es de los pocos lugares en oriente donde se ha cuidado esa filosofía occidental.
Ha sido fundamental la filosofía Husserliana y Hedeggeriana precisamente por el hecho de llevar al extremo esas posibilidades del pensamiento occidentalista. Quizás el otro que había dado grandes pasos fue Nietzsche, pero de manera sistemática. La obra de Heidegger ha dado o, la fenomenología ha dado ese dialogo entre oriente y occidente. Yo siempre he dicho que es sintomático el hecho de que Ser y Tiempo tenga 7 traducciones al japonés y, en español solo hay dos traducciones. Pero Ser y Tiempo tiene más traducciones que Crítica de la Razón Pura de Kant. Es un texto que ha impactado no sólo a Japón si no a otras regiones. Hay todo un dialogo con la filosofía oriental, el taoísmo, con las líneas de la filosofía del ámbito de la India. Hay varios textos que se han empleado en varias cuestiones como la nada, el vacío, que son temas y problemas que Heidegger desarrolla a través de varios planteamientos y que fueron recibidos y comprendidos en el ámbito oriental.

¿Qué fue lo que le atrajo de Heidegger? ¿Cómo se dio cuenta de que su pensamiento, su forma de ser, personalidad?

Cuando yo estudié la Licenciatura de Filosofía en la UNAM veíamos toda la historia de la filosofía, muchos autores, en algún momento me interesaron varias cuestiones de psicoanálisis, en especial un autor, Voto Von Ranke que era el secretario de Freud. Cuando leí a Heidegger en español; la primera traducción al español por José Gaos era la única en ese tiempo, en 1951, con un vocabulario complejo y una traducción compleja, yo no entendía nada. Me parecía que era un sinsentido lo que estaba ahí. Por algún motivo fui a Alemania al terminar la licenciatura a una estancia de investigación para trabajar en la tesis y ahí comencé a leer a Heidegger en alemán y me di cuenta de que era otra cosa; de que intentaba hablar un poco con lenguaje de la cotidianidad; los términos que utiliza son sobre la cotidianidad; habla de útiles, por ejemplo, cosa que no había oído de otros autores.
Uno pensaba que la filosofía era hablar de cosas complejas, de la ciencia, de las cosas y él comienza hablar de la Vida cotidiana; de las cosas útiles, de las que nos enfrentamos diariamente, el piso, el camino, la puerta que abro; que en otros autores yo había visto como cuestiones no filosóficas, que eran asuntos de la poesía o eran asuntos triviales y Heidegger lo que hace es, en primer, lugar tomar como punto de partida la vida cotidiana y de los entes y de las cosas que se presentan en esa cotidianidad y eso fue lo que me atrapó.
Eso fue lo que me llamó la atención porque vi que era una filosofía que decía algo, digamos, estar en el mundo. No era una filosofía que remitiera a cuestiones alejadas al mundo, sino era replantear lo que era estar en el mundo, iniciando precisamente de la manera en la que estamos. Además de que por intereses que yo tenía en cuestiones de psicoanálisis, comencé a revisar con Ser y Tiempo unos seminarios que Heidegger tuvo con psiquiatras, psicólogos, psicoanalistas, que se llaman los “Seminarios de Zolicon”.
Eso fue lo que me atrapó y a partir de ahí seguí investigando y ya llevo muchos años dedicado al trabajo de su obra y no me puedo escapar de su obra misma, una obra que todavía no se termina de publicar en alemán. Faltan todavía 13 volúmenes de su obra completa, en total son 102 volúmenes en alemán de lo cual tenemos muy poco traducido, tenemos unas cuantas obras traducidas, más los epistolarios, todas las cartas, 45 volúmenes de cartas. Es una obra inmensa y que va en muchas direcciones.
Da para pensar muchas cosas, para repensar muchos problemas que van desde estas cuestiones de la cotidianidad hasta los grandes temas de la filosofía, como el tiempo, la muerte, el mundo, la verdad, etc. Se trata de repensar esos conceptos fundamentales de la tradición filosófica desde una perspectiva novedosa, desde una perspectiva fenomenológica.

¿Algunos filósofos que veían mal a Heidegger sobre su ideología política respecto al Nacionalsocialismo?

Una de las líneas de trabajo que tengo es llevar a cabo una crónica de la vida y obra de Heidegger. Eso no se ha hecho ni si quiera en alemán, ya llevo varios años. Hay dos libros publicados en esa dirección. El primer libro fue una crónica del Ser y Tiempo de Martín Heidegger en dónde revisó toda su vida y obra desde que nació hasta la publicación en Ser y Tiempo en 1927 y el segundo volumen se tituló Heidegger el Nacionalsocialismo; es una crónica, una continuación de ese trabajo y va desde 1926 hasta 1936.
Todavía es una obra que está en camino, faltan dos volúmenes de esa crónica. Pero en ese periodo, ya en este segundo volumen, ocurre ese acercamiento que tuvo Heidegger al Nacionalsocialismo y concretamente en el año de 1933-34 en donde asume la rectoría de la Universidad de Friburgo bajo el periodo del nacionalsocialismo. Es una etapa compleja pero que no se puede entender nada más analizando esa área. Lo que he entendido ahora y he visto del trabajo realizado es que hay un acercamiento paulatino a las cuestiones políticas por parte de Heidegger que lo llevan a la rectoría.
Posteriormente renuncia en 1934 aunque sigue siendo miembro del partido nacionalsocialista con muchísimos otros profesores, pero, sí hay un distanciamiento después de 1936. Por eso ese volumen de la crónica comienza ahí, con sus posiciones políticas. Ya no hay ese encantamiento que tuvo al inicio y paulatinamente se da ese alejamiento. Este año, en febrero y marzo se publicaron los tres primeros volúmenes llamados: Los Cuadernos Negros. Es algo así como el diario filosófico de Heidegger y eso incluye los últimos volúmenes del 94 al 102. Se publicaron en este año los 94, 95 y 96. Ese diario va de 1931-1938 y ahí se deja ver esto que ya se había anticipado entorno a ese acercamiento y alejamiento.
El asunto es más complejo porque ya no se pueden utilizar los grandes adjetivos; ya no se puede ejemplificar el asunto como en algunas décadas. Se decía que la filosofía Heideggeriana era nazi o, por otro lado, que los defendía, que ignoraban toda esa situación en la que prestó resistencia o que separaban la vida y la obra. La obra es una cosa, la vida es otra. Yo no estoy de acuerdo en ninguna de esas dos posiciones yo creo que no se puede despegar tan fácil la vida de la obra, pero tampoco se puede anular una de la otra y yo creo que eso es lo que se tiene que hacer con toda la documentación que está saliendo y, todavía la que falta en este momento. Son 45 volúmenes de cartas que apenas se están comenzando a publicar. Ahí va a salir muchísimo material y se va a poder en algún tiempo juzgar de manera clara y precisa que tanto compromiso tuvo.
Finalmente, ese compromiso con una intención de renovar a la Universidad que ya venía de 1918-19. Hay más textos de Heidegger que hacen una crítica a la Universidad en ese momento. A lo largo de todos esos años busca una manera de reformar la Universidad, entonces cuando llega al Nacionalsocialismo y le ofrecen la rectoría uno de los motivos por los que acepta la rectoría precisamente es con la intención de llevar a cabo una reforma universitaria. Evidentemente se da cuenta de que eso es una ilusión y renuncia. Después se dedica a la vida académica sin ningún otro compromiso político fundamental. Ahora, eso no quedo ahí porque sabemos que fue juzgado al final de la Segunda guerra mundial. Tuvo su castigo que fue la prohibición docente, pero a la vez tuvo una serie de crisis fuertes que incluso lo llevaron a estar en hospitales psiquiátricos algunos meses y en terapia por esa caída o ese colapso.
En esos años, después de que fue juzgado, algunos dicen que Heidegger se mantuvo. Hay toda una cuestión de crítica de alejamiento y, a la vez, en la cuestión personal, una vivencia fuerte respecto a todos esos acontecimientos. Ser y tiempo es una obra que sale antes del NACIONALSOCIALISMO. Algunas redacciones empezaron en 1923 y su compromiso con el nacional en 1933. Muchísimas obras han sido sacadas de sus lecciones y cursos. Una gran obra son los cursos. De ahí sacó algunos textos. Por ejemplo, en 1960 publicó 2 volúmenes sobre la interpretación de Nietzsche y, esos volúmenes remiten a las lecciones que comenzó a dar en 1936 sobre Nietzsche. Otros volúmenes son publicaciones de sus conferencias y cursos. La obra publicada de Heidegger era comparada con otras obras póstumas que estaban sacadas de otros manuscritos que tenía de sus cursos.
Ahora lo que se hizo fue, dos años después de su muerte, la publicación de la obra completa incluyendo todos los manuscritos de Heidegger. Hay lecciones de más de 800 páginas y hace pocos años salió uno de los volúmenes sobre Hegel que es una cosa tremenda. Se confirma que Heidegger escribía pensando. Eso es algo de lo que Husserl tiene una obra póstuma inmensa.

¿Cuál sería la opinión que tiene sobre la educación en cuanto a la filosofía? ¿De las escuelas actualmente se ha ido eliminando la filosofía y la historia?

Eso es precisamente algo que Heidegger enfatizó y, no sólo él, muchos autores y filósofos han señalado este alejamiento del pensar; esta situación de colocar al pensar como un asunto superfluo, como un asunto innecesario. Es decir, hay todo un despliegue histórico que ha conducido a toda la época en la que nos encontramos en donde, se ve el asunto del pensar como una cuestión innecesaria que ahora puede ser sustituida mediante el ámbito calculador, el ámbito de la mera asociación de una cosa con otra sin necesidad de pensar.
Esa ha sido la tarea fundamental de la filosofía del pensar y, los que estamos un poco en esto de la experiencia, la consideramos fundamental porque en el fondo abre perspectivas que se cierran en una dimensión técnica que se queda sólo en el ámbito de la producción o, de obtener resultados. El ámbito del pensar no busca producir, no busca resultados en ese sentido y, eso queda fuera del mercado en el marco actual en el que se mueven muchísimas cosas, incluyendo las relaciones personales, etc. Yo creo que el mundo y la época técnica se están moviendo en ese sentido. Por eso se debe defender la filosofía y las humanidades; que haya un ámbito que se le pueda llamar crítico respecto de todo; ese proceso en el que estamos de una u otra manera inmersos.
La filosofía puede ser todavía un espacio de crítica, un espacio en el que se puede ver, un espacio en el que se pueda templar en el mismo desarrollo en el que estamos y precisamente, ver y abrir perspectivas. Sí es la época técnica en la que estamos, la que se está tragando todas las posibilidades y todos los ámbitos en los que está inmersa la educación; la que se ha convertido en un asunto técnico de producción; con una intención de sacar y obtener solamente ingenieros donde no haya ningún nivel de pensamiento; mucho menos en un nivel de la necesidad de las artes; eso ya queda fuera de toda la dimensión productiva.
En esa visión educativa, la filosofía queda prácticamente fuera. Por ese carácter innecesario hace algunos años se ha intentado quitar lo poco que quedaba de reflexión crítica en algunas materias del Bachillerato. Se hizo todo un movimiento; se logró que se mantuvieran esas materias porque nos parece importante que haya una posición crítica y pensante en los jóvenes. Yo di clases varios años en Bachilleratos. Lo satisfactorio de esas clases era que los alumnos se acercaban y me decían tengo preguntas. Eso es un poco el objetivo de esa cuestión; mover el tapete; ver que no todo es como se nos dice; no hacer siempre lo que nos dicen, sino que haya una posición crítica frente a todo ese despliegue histórico de la técnica y la producción.
Eso se logra cuando hay lecturas, hay clases, hay reflexiones que puedan incidir en ese proceso. Yo creo que ahí el ámbito académico, el de la Filosofía y las Humanidades, ha sido bien importante en el país. Por eso defendimos que se mantuviera; se logró algo para que se queden esas materias; no es suficiente, pero por lo menos conservamos ese espacio. Lo ideal sería que efectivamente, desde la primaria, se pudiese tener una actitud y un programa de jóvenes pensantes; eso sería la ideal pero ya el hecho de mantenerlo por lo menos a nivel bachillerato, me parece importantísimo.

¿Toda esta línea o perspectiva de la fenomenología y la hermenéutica vienen desde Heidegger?

Husserl, maestro de Heidegger, es uno de los representantes más conocidos porque también a partir de ahí se despliegan muchas líneas y corrientes filosóficas contemporáneas. Nosotros también tratamos de abrir el abanico en esas cuestiones; temáticas que remiten a alumnos de Heidegger. Sí hay mucho campo de trabajo, muchos autores, Gadamer, Ricoeur, Hans Jonas, Lévinas, Hana Arendt.
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Entrevista realizada por: Yurai González Gonzáles.
Junio 16, 2014
en: poblanerias.com 
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