Sobre la libertad: Žižek, Derrida & Kant

Al experimentar la libertad, en el vórtice que percibimos por un breve momento el enfrentarnos a un acto de la libertad sin fundamento, nos “reunimos con lo Absoluto”, esto es, restablecemos el contacto, incluso nuestra identidad, con el origen primordial fuera de la realidad temporal, con el abismo de la eternidad antes de caer al mundo de las criaturas

Slavoj Žižek, El resto indivisible, p. 32

La libertad no sería otra cosa que la irrupción de algo que no es histórico en el flujo del tiempo histórico. No hay libertad sino en el momento en que se irrumpe el flujo cronológico de la temporalidad histórica, es decir, en el momento en que se introduce en esta temporalidad un elemento que no puede ser conceptualizado en términos historicistas. El acto de libertad es una especie de “retorno” momentáneo a ese abismo pre-histórico y pre-ontológico descrito por Schelling en Las edades del mundo. Sin el fundamento trascendental de lo Real, vale decir, sin el vacío ontológico que caracteriza al universo (y que según Žižek es el quid de todo el idealismo alemán), la libertad no tendría oportunidad alguna de realizarse en el mundo.

De otro lado, en la visión schellingiana de la razón como emergiendo del mundo abisal de lo Real, Žižek no ve una amenaza irracionalista contra la libertad sino, todo lo contrario, su condición de posibilidad. La libertad existe porque el mundo es ontológicamente incompleto. El descubrimiento de que la negatividad opera como condición de la libertad es justo lo que Žižek tanto admira del idealismo alemán. Insisto en lo dicho antes: Si la libertad es posible, esto es debido a que el mundo no es sustancial (como en Spinoza) y tampoco está sometido a un principio de razón suficiente (como en Leibniz), sino porque es un mundo “agrietado”, ontológicamente incompleto. Lo Real está siempre al acecho, interrumpiendo el flujo “normal” de las cosas, permitiendo la emergencia de lo inesperado, del acontecimiento como atributo, haciendo posible la libertad- Ésta no es vista por Žižek como un atributo positivo del sujeto (como en Kant), sino como un factor que emerge del fracaso del orden Simbólico por acontecer la irrupción psicótica e impredecible de lo Real.

Pero todo esto significa que el acto de libertad es traumático, que conlleva una buena dosis de horror y terror, en tanto que supone la irrupción de lo “Real” en la historia personal o colectiva. Ya Schelling mismo anotaba cómo la mayoría de la gente teme la libertad y huye de ella. Preferimos refugiarnos en la seguridad que nos ofrece el mundo simbolizado de la historia antes de ser libres, pues ello significa “re-actualizar” el acto dramático y a-histórico del Entscheidung (decisión) primordial. Al carecer de sustancia, el acto de libertad es monstruoso, suspende las barreras de represión erigidas por el orden Simbólico y permite el despliegue sin reservas del Todestrieb (Pulsión de vida y pulsión de muerte), del instinto de muerte. No existe, como en Kant, un principio normativo que gobierne el empleo de la libertad y la proteja del instinto de muerte. Por ello mismo, hay algo de locura en todo acto de libertad. No existe garantía alguna de que una decisión (Entscheidung) a favor de algo termine siendo lo que esperamos, porque si la hubiera, entonces no sería producto de un acto libre.


Para Derrida, sólo hay libertad porque nuestras decisiones no pueden resolverse a través de un cálculo racional. Si una decisión fuera simplemente la opción entre dos alternativas inequívocas (es decir entre dos cosas que no permiten la diferencia), entonces no sería decisión alguna, sino la ejecución de un plan constituido de antemano. La libertad supone, por tanto, que la decisión no se remita a los antecedentes inmediatos de una situación dada, sino que los trascienda mediante el establecimiento de una diferencia frente a lo ya dado. Es la emergencia de la diferencia lo que posibilita que nuestras opciones sean libres.

Es por eso que la libertad es aterradora y dolorosa, porque demanda un “golpe de dados”, un lanzamiento al vacío que no recurre a garantías de ningún tipo.

_____

Fuente: Revoluciones sin sujeto:  Slavoj Žižek y la crítica del historicismo posmoderno. Santiago Castro-Gómez, 2015

Capítulo 1 ¿Quién dijo sujeto trascendental?
1.3 El abismo de la libertad, pp. 41,42

 

  • A considerar:

Captura de pantalla 2017-04-08 a la(s) 12.03.38

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s